Mostrar mensagens com a etiqueta Jorge Luis Borges. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Jorge Luis Borges. Mostrar todas as mensagens

5.1.13

...de la intolerable opresión de lo sucesivo


Poco diré da la singular "historia de la eternidad" que da nombre a estas páginas. En ele principio hablo de la filosofia platónica; (...) No sé cómo pude comparar a "inmóbiles piezas de museo" las formas de Platón y cómo no entendí, leyend...o a Schopenhauer y al Erígena, que éstas son vivas, poderosas y orgánicas. El movimiento, ocupación de sitios distintos en instantes distintos, es inconcebible sin tiempo; asimismo lo es la inmobilidad, ocupación de un mismo lugar en distintos puntos del tiempo. Cómo pude no sentir que la eternidad, anhelada con amor por tantos poetas, es un artificio espléndido que nos libra, siquiera de manera fugaz, de la intolerable opresión de lo sucesivo?

in JORGE LUIS BORGES, "Historia de la eternidad", Debols!llo, 2011, p. 9  

 (Publicado pela primeira vez em 1936, um ano depois da "História Universal da Infâmia". Uma nova edição anda agora nos escaparates das livrarias portuguesas.)

6.9.11

da sábia mestria de Deus

Ninguém derrame a lágrima ou não acoite
esta declaração da sábia mestria
de Deus, que com magnífica ironia,
de uma só vez me deu os livros e a noite.
[...]

Jorge Luís Borges

6.6.07

BS #3 Jacinto Chiclana

aqui falei deste álbum


"Toda lectura implica una colaboración y casi una complicidad. En el Fausto, debemos admitir que un gaucho pueda seguir el argumento de una ópera cantada en un idioma que no conoce; en el Martín Fierro, un vaivén de bravatas y de quejumbres, justificadas por el propósito político de la obra, pero del todo ajenas a la índole sufrida de tos paisanos y a los precavidos modales del payador.
En el modesto caso de mis milongas, el lector debe suplir la música. ausente por la imagen de un hombre que canturrea, en el umbral de su zaguán o en un almacén, acompañándose con la guitarra. La mano se demora en las cuerdas y las palabras cuen­tan menos que los acordes.
He querido eludir la sensiblería del inconsolable “tango-canción” y el manejo sistemático del lunfardo, que infunde un aire artificioso a las sencillas coplas.
Que yo sepa, ninguna otra aclaración requieren estos versos."

in Para las seis cuerdas (Prólogo), Jorge Luis Borges, 1965


Señores, a Milonga de Jacinto Chiclana
pela voz de Jorge Luis Borges (clicar em "escuchar el poema")



Bónus:

- Borges por él mismo

- Homenagem de Astor Piazzolla a outro poeta argentino

A Evaristo Carriego

10.6.06

Mundial #2

ARGENTINA
Meu Deus, quantas invenções já deu ao mundo! A Invenção de Morel de Adolfo Bioy Casares, a metafísica da realidade de Jorge Luis Borges, a Rayuela de Julio Cortázar (para quando uma edição portuguesa da sua obra?), O Túnel de Ernesto Sábato, O Beijo da Mulher Aranha de Manuel Puig ou a felicidade, por Tomás Eloy Martínez.

e Maradona!


COSTA DO MARFIM

Da necessidade de ter consciência da importância da literatura neste país onde se morre muito, todos os dias. O meu guru, Ahmadou Kourouma, de quem já falei aqui ou aqui.
Tanella Boni e a literatura viva no feminino. E até o Presidente da República, un bandit de grand chemin como diria Kourouma, é (historiador e) romancista: Laurent Gbagbo!

2.6.06

Jacinto Chiclana


Esta canção tirei-a de um dos meus álguns de eleição, BORGES & PIAZZOLLA - Tangos & Milongas, com direcção musical de Daniel Binelli e voz de Jairo.

A milonga Jacinto Chiclana é um tema simples, simples porque obedece ao espírito dos temas de Jorge Luis Borges. É uma milonga guitarrera, ou seja, o tipo de milonga improvisada. O encontro entre Borges e Astor Piazzolla foi mágico e inevitável. Desse conhecimento nasceu uma obra que é uma espécie de herança dos dois génios argentinos ao mundo.

(E se algum dia encontrar o dono desta voz, fujo com ele! :))



Me acuerdo. Fue en Balvanera,
En una noche lejana
Que alguien dejó caer el nombre
De un tal Jacinto Chiclana.

Algo se dijo también
De una esquina y de un cuchillo;
Los años nos dejan ver
El entrevero y el brillo.

Quién sabe por qué razón
Me anda buscando ese nombre;
Me gustaría saber
Cómo habrá sido aquel hombre.

Alto lo veo y cabal,
Con el alma comedida,
Capaz de no alzar la voz
Y de jugarse la vida.

Nadie con paso más firme
Habrá pisado la tierra;
Nadie habrá habido como él
En el amor y en la guerra.

Sobre la huerta y el patio
Las torres de Balvanera
Y aquella muerte casual
En una esquina cualquiera.

No veo los rasgos. Veo,
Bajo el farol amarillo,
El choque de hombres o sombras
Y esa víbora, el cuchillo.

Acaso en aquel momento
En que le entraba la herida,
Pensó que a un varón le cuadra
No demorar la partida.

Sólo Dios puede saber
La laya fiel de aquel hombre;
Señores, yo estoy cantando
Lo que se cifra en el nombre.

Entre las cosas hay una
De la que no se arrepiente
Nadie en la tierra. Esa cosa
Es haber sido valiente.

Siempre el coraje es mejor,
La esperanza nunca es vana,
Vaya pues esta milonga
Para Jacinto Chiclana.